|
Ahorra un poco de lo que tienes
para regalarlo a quien necesita de una caridad.
Lo que para ti son solo migajas,
para alguien más puede ser un banquete.
Por ejemplo, las migajas de pan
que te sobran después de comer, dáselas a los pajaritos
y verás que felices y agradecidos son. En buena onda hasta
se van a poner a cantar.
Has de esta pequeña donación
un hábito de todos los días. El pan duro que sobra
todos los días conviertelo en migajas y donalo a las aves.
|
También
hay hogares para mascotas que necesitan de un pequeño
donativo para seguir protegiendo a la naturaleza. Como greenpeace
y organismos similares. |