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Cuando llegas a ver en la televisión
programas como LOST, en donde el único médico de
la isla se convierte en el héroe de la película,
te das cuenta de la importancia que tienen los médicos
en nuestra sociedad. Claro! que no hay que confundir a un médico
titulado con un supuesto charlatán.
Charlatanes que casi-casi hacen brujeria
en lugar de diagnosticar y curar al paciente. Charlatanes que
increíblemente han estado teniendo mucho auge en nuestros
días, debido en parte a los altísimos costos de
la medicina moderna. Es increíble que en pleno siglo XXI
la gente siga creyendo en estas supuestas brujerías. Por
otro lado, estos charlatanes también reciben ayuda de
la mercadotecnia, publicidad y hasta de los medios de comunicación
masiva para vender sus productos y servicios.
Aunque también los médicos
deben tomar en cuenta que no deben cobrar tanto dinero, o las
perlas de la virgen, por sus servicios. Por ejemplo, conosco
médicos que pretenden ganar $16.500 us dólares
mensuales por sus servicios como quiropráctico (Tomando
en cuenta que trabajas 8 horas diarias de lunes a viernes). Y
que a la larga ni siquiera te curan, por lo que requieres de
sus servicios por el resto del tiempo que te queda de vida. Es
ahí cuando te preguntas ¿Cómo no se me ocurrió
ser quiropráctico?. Si nomás hay que tronarle un
huesito al paciente donde le duele... si con un cursito tengo.
Es en estos casos donde el paciente prefiere acabar en manos
de un charlatán, que no abuse con sus honorarios y que
te de una pastillita de ácido acetilsalicílico
para el dolor.
De ahí la importancia de que servicios
médicos como el seguro social funcionen correctamente.
Por un lado, para evitar que los médicos titulados particulares
no se excedan en el cobro de sus honorarios y por otro lado para
evitar que los pacientes acaben en manos de charlatanes. Por
eso es que se necesitan de gobiernos responsables, honestos y
honrados, como lo fuéron en México los gobiernos
de Chente Fox y Felipe Calderón (2000-2012), que administraron
correctamente las instituciones y que no se robaron el dinero
de las pensiones del seguro social.
Pero como nos lo dijo el presidente Felipe
Calderón (en el 2009): "Para poder tener buenos gobiernos,
también se necesita contar con buenos ciudadanos"
(En este caso ciudadanos mexicanos). Eso es muy cierto y hasta
ovio, ya que los gobiernos no se componen de androides programados
para administrar un país. Los gobiernos se componen de
personas humanas, las cuales tienen virtudes y defectos. De ahí
la importancia de que tengan buenos principios y valores bien
cimentados. De ahí la importancia de tener en mente a
seres como Jesús de Nazaret. Que aún viendo a Jesús
sólo como hombre, independientemente de ser el hijo de
Dios y de ser una divinidad, su conducta y enseñanza fueron
ejemplares.
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