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En la caótica ciudad de México
de plano ya no encuentras lugar para estacionar tu coche en la
calle y si a eso les sumas que debido a la falta de una autoridad
competente, los gandallas se dedican a poner botes en la calle
para apañar lugar de estacionamiento y hasta llegar a
cobrar por dejarte estacionar tu coche.
Y cuando pides ayuda a la autoridad del
DF, lo único que consigues es que pase la grúa
y se lleve tanto coche como les sea posible. Dañando al
ciudadano que no ha hecho nada malo, cuando a quien deben sancionar
es a los gandallas que andan poniendo sus botes.
Nos han informado que las grúas
presuntamente son propiedad el gobernador en turno. Y desde el
año 1998-2012 vaya que se han dedicado a llevarse tantos
coches como les sea posible al corralón. ¿Qué
no ven que no hay lugares para estacionarse? y encima se dedican
a hacerle la vida imposible al ciudadano.
En realidad, desde 1998-2012 la ciudad
de México se ha convertido en un verdadero caos y cada
sexenio está peor la cosa. Ahora con ese nuevo metrobus,
que ha sido una buena idea en otras ciudades, pero en la ciudad
de México ha estado tan mal planeado, terminales espantosamente
feas, el pasaje está muy caro, tanto que a la gente pobre
no le conviene tomarlo.
Ahora resulta que en las calles donde se
ha colocado un metrobus ya no se puede dar vuelta a la izquierda
o a la derecha como se estilaba. Ahora resulta que tienes que
dar un vueltononón para poder dar una simple vuelta a
la izquierda o a la derecha. Y si ha esto le sumas el tráfico
de la ciudad, la delincuencia exagerada, los botes para agandallar
lugar y las grúas que parecen tiburones acechando a su
presa, en realidad es un verdadero caos.
Nos comentaron varios de nuestros lectores,
que cuando Felipe Calderón ganó limpiamente la
presidencia en el año 2006. Las grúas se llevaban
al corralón a cualquier coche que llevara pegada una calcomanía
que apoyara al presidente electo Felipe Calderón, sin
importar en dónde estuviera estacionado su coche, por
lo que muchos decidieron retirar la calcomanía y no salir
a festejar el triunfo de nuestro querido presidente Felipe Calderón
(2006-2012). Hasta de eso han tenido que cuidarse los ciudadanos
que viven en la ciudad de México.
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