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Cómo empezaron a expandirse los
negocios de fotocopias en los años 80's. Y como no, fueron
uno de los grandes inventos de nuestra época. El hecho
de que podías tener una copia fiel de un documento con
el simple hecho de apretar un botón y en aproximadamente
un segundo.
Ya para el año 2000 con la disminución
en el precio de las impresoras láser e incluso de las
impresoras de inyección de tinta, las fotocopiadoras comenzaron
a tener una mayor competencia.
Lo malo a veces de las fotocopias era que aunque la máquina
podía sacar copias muy fieles, el dueño de la fotocopiadora
disminuía la cantidad de toner que se tenía que
emplear para sacar una copia y además, en ocasiones, de
falta de mantenimiento provocaba que obtuvieras copias muy claras
y hasta de mala calidad.
En cambio, en una impresora lasser o de
inyección de tinta obtenías una nitidez notable.
Creo que si siguen bajando de precio las impresoras lasser, éstas
van a desplazar a las impresoras de inyección de tinta,
ya que a las impresoras de inyección de tinta se le suelen
tapar los cabezales con mucha facilidad. Nada más las
dejas de usar por un tiempo y cuando quieres volver a imprimir
ya se te taparon los cabezales. Y para destaparlos en tu casa
tienes que usar la tinta de los cartuchos y los cartuchos originales
de tinta todavía están muy caros.
Sin embargo el negocio de las copiadoras
o centros de copiado sigue teniendo éxito, debido a que
son más rápidas y el costo por copia sigue siendo
accesible. Aunque su calidad y precio todavía no compiten
con la impresión en offset. Desafortunadamente el offset
tradicional requiere de un mínimo de 1,000 impresiones
por original para que sea costeable.
Los centros de copiado además ofrecen
otros servicios como: enmicado, encuadernados, engargolados
en metal, plástico o wire O, fax público, copias
heliográficas para planos arquitectónicos de todos
los tamaños, ploteo de planos, en fin!!
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