|
En ocasiones, ya sea por necesidad o por
costumbre, las personas suelen pedir o trabajar con dinero prestado.
Ya sea para comprarse un coche, un bien raiz, arrancar o incrementar
un negocio o simplemente el uso de su tarjeta de crédito.
Dichos créditos a corto, mediano o largo plazo usualmente
los planean y los piensan pagar de acuerdo a sus ingresos.
Mientras se conserva el empleo o los ingresos,
quién pide un prestamo normalmente cumple con sus pagos.
Pero cuando llega a faltar el dinero por falta de clientes o
por pérdida del empleo, es cuando empiezan los problemas
de pago. Muy probablemente, es en esas ocasiones cuando se le
pide a un abogado que presente un amparo, para protegernos mientras
nos recuperamos económicamente y poder seguir realizando
los pagos.
|
Muchas veces hay quienes recurren a pedirle
un préstamo a algún familiar (A la abuelita, al
tío, al suegro, a papi o mamí, etc.). Te recomiendo
que aunque se trate de un familiar lo mejor es firmar un pagaré,
en caso de ser un préstamo. O bien un carta en caso de
haber formado una sociedad y tener a tu pariente como socio capitalista.
La ventaja de pedirle un préstamo
a un familiar es que en caso de que no tengas con qué
pagarle es muy probable que el familiar espere el tiempo que
sea necesario para que le puedas pagar. Y de tu parte comprometerte
moralmente a pagar tu deuda.
|